La firma digital, una herramienta innovadora.

15.06.2018

La firma digital es una herramienta tecnológica de gran importancia para la ciudadanía en general porque permite facilitar la tramitología de todo tipo de gestiones, especialmente con las instituciones públicas y privadas, sin necesidad de presencia física ni documentación impresa. Esto arrastra múltiples beneficios porque reduce las filas en los entes públicos y privados, elimina el uso del papel.

Este procedimiento se lleva a cabo a través de una tarjeta que integra un microchip, el cual contiene toda la información de la persona y para poder ingresar al sistema se hace a través de un pin de cuatro dígitos que sólo el portador maneja. Esto le da al propietario, la seguridad en el uso de la misma porque no permite que terceras personas ingresen al sistema a tratar de suplantar su identidad, ya que al digitar el pin sólo se le brindan seis oportunidades o intentos de ingreso lo que imposibilita que alguien pueda tratar de detectar su código. Es importante mencionar que en el caso de que el código personal sea olvidado por el portador del mismo, éste puede sustituirlo por uno nuevo acudiendo a un ente bancario privado con un costo adicional o bien al Banco Central de Costa Rica de forma gratuita. La firma digital tiene una validez por un tiempo determinado, 4 años. Después de su vencimiento, la misma puede ser renovada tantas veces como sea necesario.

La firma digital es un avance tecnológico muy seguro y confiable. Este procedimiento es legal y está debidamente respaldado por el estado a través del Banco Central de Costa Rica. Cuando un documento es firmado a través de este medio, el mismo no puede ser modificado de ninguna manera, se necesitaría un nuevo documento aclarando cualquier error cometido en el anterior y nuevamente firmado. Toda gestión queda almacenada con fecha y hora exacta avalada por el sistema.

 En todo caso, el uso de este mecanismo trae consigo una gran economía tanto para el estado como para la ciudadanía porque evita los gastos que significaba firmar un documento físico con todos los trámites que exigía. La tarjeta es de uso personal, ya sea el individuo la haya adquirido por cuenta propia o que la misma le haya sido suministrada por un ente público o privado.